SaludLos pies cumplen una función importante, porque son los que soportan el peso del cuerpo y amortiguan los pasos al andar. Pero cuando no se les brinda el cuidado y atención necesarios, tienden a enfermarse. Incluso, por su forma anatómica, están expuestos a fracturas y a otro tipo de lesiones.
Para lucir unos pies saludables es básico humectarlos todos los días, hacer un buen corte de uñas, no caminar sin zapatos en áreas públicas y mantener un buen control dermatológico, en especial cuando se expone a afecciones significativas, las cuales pueden llegar, incluso, a causar impedimentos físicos.
Las enfermedades dermatológicas de los pies pueden ser de tipo congénito, infeccioso, reaccional y tumoral (benigno o maligno); y estar asociadas a enfermedades sistémicas como la diabetes mellitus y trauma, entre otras, explica la dermatóloga Patricia Chang.
Entre las afecciones más comunes, de origen infeccioso, están las ocasionadas por hongos, específicamente causada por dermatofitos, los cuales afectan la capa más superficial de la piel y las uñas (capa córnea, rica en queratina). Este hongo es el responsable de provocar tres tipos de tiña en los pies: interdigital, cuando se observan fisuras y maceración; vesiculoso, se presentan pequeñas vesículas en la planta de los pies; e hiperqueratósica (placa escamosa). En algunos casos pueden desarrollarse los tres tipos de tiña a la vez. Estas enfermedades suelen contraerse cuando se camina descalza en piscinas, baños o lugares públicos. Es frecuente en pacientes con pie de atleta.
También las uñas pueden verse afectadas por hongos dermatofitos, levaduras y mohos, a este cuadro se le llama onicomicosis. Suele afectar más cuando los pies pasan la mayor parte del tiempo dentro de zapatos muy estrechos o encerrados, lo cual provoca humedad y calor.
El médico, por lo general, confirma el diagnóstico por medio de un examen al microscopio, de una muestra para el cultivo respectivo, para así determinar el tipo de hongo invasor. Los fármacos contra los hongos, administrados por vía oral, pueden mejorar el proceso y, a veces, curarlo por completo. Los pies además suelen verse afectados por bacterias como el estreptococo, estafilococo, erisipelas (piel roja e inflamada), y queratolisis plantar (mal olor).
Cuidados diarios
- Evita el uso de calzado sintético, porque genera exceso de sudor.
- Acostúmbrate a eliminar impurezas y a humectar la piel de los pies.
- Un masaje, por lo menos una vez a la semana, es ideal.
- Es recomendable que los sumerjas en agua tibia cuando llegues a casa.
- Ventila los zapatos y evita guardarlos en lugares húmedos.
- El calzado de tacón alto suele causar problemas ortopédicos, porque lastima los dedos, los tobillos, las rodillas, pantorrillas y la espalda. Evita usarlo con frecuencia, en especial si tienes que permanecer mucho tiempo de pie.
Por Margarita Pacay. Infografía: Nelson Xuyá/Sergio Espada