Decoración¿Cuándo fue la última vez que te quejaste por la falta de espacio para guardar tu ropa, zapatos y accesorios? Es probable que éste no sea un problema real, sino una simple falta de organización. En estos casos, aprender a adjudicar a cada elemento su lugar es el primer paso para aprovechar al máximo cada rincón de un armario empotrable. Si la necesidad de un mayor espacio es real y tienes la posibilidad de ampliar el clóset o instalar uno nuevo, debes tomar en cuenta las condiciones del lugar, así como los diferentes diseños y materiales.
De acuerdo con Mercedes de Carranza, diseñadora de interiores y directora del área de Hogar del Instituto Femenino de Estudios Superiores, IFES, los clósets pueden clasificarse según su diseño y distribución. Los más comunes son los rectos que, por lo general, están adosados a la pared y su acceso es frontal. “En la mayoría de casos están ubicados dentro del dormitorio”, señala.
Otro diseño es el clóset tipo L que “permite utilizar esquinas perdidas o poco aprovechadas en los ambientes”, explica la diseñadora. En tercer lugar se sitúan los clósets con pasillo o “walking closet”, cuya instalación se realiza en un espacio independiente del dormitorio y ocupa más de una pared. Su diseño, anota Carranza, puede ser en “L” o en “U”, formas que facilitan recorrer los frentes. Según De Carranza son tres los tipos de puerta más comunes para el guardarropa. Las primeras son las corredizas -se deslizan sobre rieles superior e inferior-. “Son las menos recomendables pues se pierde visibilidad de las prendas”. Las abatibles -tipo acordeón- permiten una visión completa del interior; mientras que las convencionales abaten hacia afuera, por lo que se requiere un espacio amplio en el frente del clóset.
Prácticos y accesibles
De acuerdo con Violeta de Peña, gerente de una fábrica de clósets, uno de los diseños preferidos en la actualidad es el estilo Americano, con asiento para múltiples usos y espacio para uso de alfombra. Es elaborado con melamina, en diferentes colores. “Es práctico, no requiere mantenimiento y su precio es bajo”, anota.
Si decides instalar un nuevo clóset debes buscar la asesoría de un experto, para sacar el máximo provecho del espacio disponible. Según De Peña, el primer paso es tomar medidas del área -considerando paso de tuberías de agua- y atender las necesidades del cliente. Posteriormente, se elabora un diseño y, luego de ser aprobado, se procede a fabricar e instalar el mueble aéreo.
Un guardarropa funcional
De Carranza se refiere a las áreas básicas del clóset y sugiere medidas y materiales para el correcto aprovechamiento de cada una de éstas:
Zona de ropa doblada. Las prendas pueden colocarse sobre baldas o entrepaños. La medida sugerida es de 45 a 50 centímetros de ancho. Entre un entrepaño y otro debe haber un mínimo de 30 centímetros de espacio. Los materiales: rejillas metálicas -que favorecen la ventilación y permiten una fácil limpieza- y madera.
Gavetas o cajones. La cantidad depende de las necesidades del o los usuarios. Como mínimo debe poseer dos gavetas para guardar accesorios y prendas menores. Es conveniente elegir para la elaboración de éstas un material que facilite la limpieza y conserve la ropa y los accesorios en buen estado.
Zona de colgar. Ésta puede consistir en una sola área o estar dividida en dos espacios para prendas de diferente tamaño. La zona debe tener como máximo dos metros de altura. Si está dividida en dos áreas, la destinada a sacos y camisas debe tener una altura mínima de 1.50 metros y la de los vestidos y chaquetas, 1.40 metros. Estos espacios cuentan con barras para colgar.
Zapateros. Es ideal que tengan como mínimo 60 centímetros de ancho para acomodar los zapatos en hileras. El material sugerido es rejilla metálica.
• Clasifica prendas y accesorios según funciones, tamaños o colores y elige el orden más adecuado para facilitar su localización.
• Si el clóset no posee suficientes cajones o gavetas, utiliza cajas para guardar zapatos y accesorios. Una idea práctica es usar cajas transparentes o identificar cada una con una foto de su contenido.
• Las perchas verticales son ideales para guardar faldas y pantalones.
• Para ordenar gavetas o cajones son útiles las divisiones de cartón o de plástico.
• Si el área de doblar es muy pequeña utiliza módulos de tela que se cuelgan en barras.
• Emplea fundas sintéticas o de algodón para proteger prendas de uso no frecuente.
• Si el clóset es pequeño, emplea zapateras de lona que se cuelgan detrás de las puertas.
• Si compartes el clóset con tu pareja, divide la zona de colgar en dos: en la parte de arriba ubica blusas, faldas y camisas; en la de abajo, pantalones de ambos.
• Si posees o planeas instalar un “walking closet”, aplica en su interior un color claro para ampliar visualmente el ambiente-. Puedes colocar iluminación de detalle y espejos.
Fuente: Mercedes de Carranza, Dirección del Hogar y Cursos de actualidad, IFES. Violeta de Peña, gerente de Agencias Angell, S.A. Libro: What you wear can change your life, Trinny Woodall y Susannah Constantine.