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Si eres de las personas que pasa momentos vergonzosos por el enrojecimiento súbito del rostro, puede que no se trate sólo de timidez, sino de rosácea, un mal con múltiples causas.
La rosácea es un trastorno de la piel que se manifiesta con enrojecimiento en la nariz, mentón, frente y mejillas. Este cambio de coloración se debe a que los vasos sanguíneos se dilatan como efecto secundario al consumo de ciertas bebidas y alimentos, cambios de clima, exposición prolongada al sol o uso de ciertos productos cosméticos, entre las causas más frecuentes.
Suele presentarse entre los 30 y 60 años y lo hace, en la mayoría de casos, en las personas con tez clara. Esta alteración no es peligrosa, pero sí causa incomodidad por ser un problema estético. Su causa no está determinada. Los afectados sufren frecuentemente de episodios de rubor y aparecimiento de granos. En estados avanzados se desarrollan problemas en las glándulas sebáceas, aumenta el tamaño y cambia la textura de la nariz -rinofima-, lo cual es visible con más frecuencia en los hombres.
Se ha encontrado, en un porcentaje menor, que la rosácea desarrolla malestar en los ojos: los párpados se inflaman, aparece ardor y la sensación de un cuerpo extraño, explica Telma Yanet Meda, dermatóloga. Es aconsejable llevar un diario con los síntomas y los posibles desencadenantes para buscar un tratamiento apropiado.
Cuando los casos son leves, el maquillaje es una opción efectiva. Un corrector en tono verdoso es suficiente para disimular el color de la inflamación. Entre las alternativas naturales está el uso de lienzos de manzanilla y baños en aguas termales, los cuales tienen propiedades que benefician a la piel.
Consulta con un médico especialista antes de usar medicamentos. Verifica con él o ella que los protectores solares, cremas, mascarillas y otros productos especiales estén elaborados con ingredientes que te ayuden a resolver el problema. El tratamiento con láser es recomendado para los pacientes con manifestaciones más intensas y debe ser aplicado por un profesional.
Este trastorno también es conocido como acné rosáceo, aunque no tiene semejanza con el padecimiento que afecta a los adolescentes y adultos jóvenes.
Por Ingrid Reyes
Fuente: Dermatóloga Telma Yanet Meda. Manual Merck de información médica.