Mujer TotalLa entrega física y mental durante la intimidad es vital para que el encuentro sea placentero.
La sexualidad es parte importante de la vida conyugal. Sin embargo, aspectos como estrés, conflictos laborales, economía familiar, cuidado y atención de los niños u otros factores externos, suelen interrumpir la concentración al compartir un momento de erotismo con la pareja.
Los consejeros y sexólogos señalan que cuando uno de los cónyuges está agobiado o enfermo, su entrega sexual puede resultar deficiente, al grado que no se alcanza un orgasmo o el preámbulo no es suficientemente motivador como para llevar al éxtasis.
Esa situación es normal si ocurre esporádicamente. Cuando la distracción es continua puede ser resultado de mala comunicación con la pareja, o simplemente un pretexto para limitar cualquier contacto.
Para disfrutar de la relación es recomendable que la habitación matrimonial se reserve como un espacio exclusivo de la pareja. Además deben evitarse interrupciones en el momento de intimidad. Para ello es necesario procurar que las circunstancias sean favorables, por ejemplo que los niños estén durmiendo, que ninguno de los dos tenga hambre o sienta frío y que no estén enfermos. Inclusive, es necesario suspender distractores externos como la televisión, el teléfono o el timbre de la puerta.