SaludPara muchas personas dormir es una pesadilla, ya que cuando despiertan no pueden ni abrir la boca del dolor que sienten, como si hubieran estado masticando toda la noche. Si éste es tu caso y con frecuencia lo vives, es importante que visites al especialista, porque puedes estar siendo presa de bruxismo.
“Cada mañana despertaba muy cansada y con dolor en las mandíbulas. Mi malestar era tal que me costaba abrir la boca hasta para bostezar. La gente me decía que se trataba de estrés por preocupaciones o de mala posición al dormir, pero finalmente un médico especializado en trastornos del sueño detectó mi problema: bruxismo”, comenta Marielos*.
El bruxismo proviene del griego bruxisxie que significa apretar. Es una alteración que se manifiesta al dormir. Su causa se desconoce, pero lo que está claro es que pertenece al grupo de trastornos del sueño, específicamente a las parasomnias, entre las cuales se encuentran otras alteraciones como pesadillas, sonambulismo y enuresis. Se ha determinado que uno de los factores que contribuye a acelerar el problema es el estrés.
Los pacientes cuando duermen aprietan su dentadura por unos minutos y repiten esos episodios hasta la madrugada; otros rechinan o golpetean los dientes, y algunos sufren todos los síntomas.
Si no se trata a tiempo pueden ir desgastando los dientes y, si los aprietan demasiado, llegan a provocar que los músculos de la mandíbula se desarrollen más, y ese agrandamiento fatiga la acción de abrir y cerrar la boca, lo que se llama una limitación de apertura. Además, al hacer presión en las articulaciones temporomandibulares -encargadas de sujetar los maxilares del cráneo- se afecta la musculatura cervical y la del oído. El médico experto en esta rama es quien logra detectar estos signos, enfatiza César López Acevedo, odontólogo especializado en Trastornos Craneomandibulares y Patología Oral. 
Un diagnóstico certero
Por lo general, el paciente no suele darse cuenta de que padece este trastorno, hasta que le duelen los músculos de la masticación, en especial por la mañana. Si se suman otros signos como el agrandamiento muscular y el desgaste de los dientes, el profesional puede dar el diagnóstico del trastorno. En caso de duda, ordena otros exámenes específicos como un electromiógrafo, capaz de registrar la actividad muscular bucal durante toda la noche. Para esto último es preciso acudir a clínicas del sueño, agrega López.
El odontólogo subraya la importancia de un buen diagnóstico y el tratamiento adecuado, pues en algunas ocasiones la enfermedad ha sido confundida con un inadecuado tamaño de los dientes, y erróneamente la solución sugerida es un desgaste de las piezas dentales. En otros casos se sugiere atender solamente la parte emocional, y hay quienes recomiendan el uso de placas específicas para el trastorno, a las cuales se les conoce como guardas oclusales.
Los profesionales que tratan el bruxismo son los especialistas en trastornos craneomandibulares. Éstos sugieren el tratamiento según la necesidad de cada paciente.
Relajantes musculares: reduce la tensión muscular y alivia el dolor. Suele aplicarse en quienes tienen dificultad para abrir la boca. El tratamiento es corto e intensivo.
Fisioterapia: se emplean diversas terapias de calor y masajes sobre la zona afectada. Son tratamientos de corto plazo.
Guarda oclusal o férula intermaxilar ortopédica, de material acrílico y rígido, se usa durante el sueño por un período variable: meses o años. Deben ser diseñadas de acuerdo a las características de cada caso.
Estas placas mantienen la distancia entre los dos maxilares y aunque se aprieten los dientes no producirán tanto daño. Asimismo, la tensión de los músculos de la mandíbula se reduce y también disminuye el agrandamiento de éstos.
Margarita Pacay
Fuentes: César López Acevedo, odontólogo especializado en trastornos craneomandibulares y patología oral. Eduardo Palacios, Odontólogo Pediatra.