Niños![]() |
Los infantes siempre imitan a los adultos, un ejemplo de ello es cuando desean hablar también por teléfono. Es importante que les demuestres cómo deben atender las llamadas, no sólo por cortesía, sino también por precaución.
Des de temprana edad los infantes se familiarizan con los aparatos telefónicos, cuando se les obsequia juguetes diseñados en forma de teléfono, con el objetivo de estimular el conocimiento de los colores y sonidos. Conforme empiezan a desarrollar su lenguaje, el objetivo cambia, ya que para ellos es divertido conversar y, aunque lo hagan en forma de juego, es un buen momento para indicarles cómo deben responder, lo que está permitido decir y el tiempo prudente para hablar.
En casa lo ideal es no dejar a la mano el teléfono, un adulto debe ser el encargado de contestar, pero si por cualquier circunstancia el niño responde, debe tener claro que únicamente tiene que limitarse a responder ´alo´, y comunicar la llamada a quien corresponda. Jamás debe indicar su nombre ni de sus familiares, tampoco decir cuantas personas viven en su casa, ni dar teléfonos o comentar si está sólo con la persona que lo cuida.
Muchos niños, por ingenuidad, acostumbran a confiar en personas que no conocen y conversan con ellas. Si éstas no son de fiar pueden envolver a los pequeños para proporcionar información confidencial. Ésta es la razón por la cual los hijos deben estar bien asesorados para tomar las precauciones debidas.
Por Margarita Pacay