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Cáncer de cervix y VPH

octubre - 2007

En Guatemala está disponible una de las vacunas para prevenir la infección del Virus de Papiloma Humano, VPH, causante de la muerte anual de medio millón de mujeres.  Sin embargo, todavía existen dudas sobre la reacción que ésta pueda tener en el organismo.

El Virus de Papiloma Humano, VPH, transmitido por vía sexual podría provocar que en el cuello del útero y otras regiones genitales femeninas se desarrolle cáncer.

A partir del año pasado, la FDA (Food and Drugs Administration), de Estados Unidos, aprobó una de las vacunas que han sido investigadas contra el VPH.  La finalidad es administrarla durante la niñez y juventud y antes de comenzar la vida sexual, porque el sistema de defensas se fortalece y se prepara para atacar a las células infectadas cuando aparecen.

Pero no todo ha sido tan positivo en la población que se ha vacunado.  Durante el año que lleva de administrarse la vacuna, la FDA ha reportado 1,637 casos con reacciones secundarias que van desde náuseas, alergias, dolor leve y fiebre, hasta pacientes con parálisis severas y síndrome de Guillian-Barré, el cual ataca al sistema nervioso, entre otros.

Según datos de Judicial Watch, fundación educativa que promueve la transparencia e integridad de las políticas y leyes del gobierno estadounidense, tres mujeres han muerto después de recibir la dosis de la vacuna Gardasil, fabricada por Merck Sharp & Dome.  Las edades de las pacientes afectadas oscilan entre 12 y 19 años y su muerte se relaciona con problemas cardiacos y coágulos sanguíneos. 

Entre los resultados también se incluyen 42 mujeres que recibieron la vacuna mientras estaban embarazadas y en 18 de ellas se presentaron abortos espontáneos y anormalidades fetales.

Patricia Salazar, directora médica y representante de Merck Sharp & Dohme, explica que en Estados Unidos existe un sistema de reportes de eventos adversos que se presentan después de comenzar a utilizar cualquier medicamento y se debe registrar cualquier reacción que esté o no relacionada con la vacuna.  “Por ahora se ha aplicado a cerca de cinco millones de personas y las muertes ocurridas se encuentran entre las estadísticas normales del país, y nosotros respaldamos la efectividad de la vacuna”, explica la especialista.

Erick Álvarez, vicepresidente de la junta directiva de la asociación de papiloma virus humano y enfermedades asociadas, ASOGUA HPV, comenta que la vacuna es uno de los mayores legados para la salud de la humanidad.  Pero asegura que se debe seguir con la investigación y hacer un consenso entre los sectores interesados en la salud, de tal forma que se establezca con claridad a quiénes es posible administrar la vacuna y dar las directrices que conlleva este avance científico.

El trabajo de la vacuna

Se estima que existen más de 100 tipos de VPH, de ellos alrededor de 30 se encuentran involucrados en el tracto genital.  Por ahora, la ciencia ha desarrollado dos tipos distintos de dosis, una que ataca a los serotipos 16 y 18, causantes del 70 por ciento de cáncer de cuello uterino, y otra que además de éstos incluye el 6 y 11, los cuales desarrollan verrugas en el área genital. 

Es preciso explicar que en algunos países varían los serotipos que afectan a las mujeres.  Luis Lombardi, ginecólogo y coordinador en Guatemala del Estudio epidemiológico internacional de la distribución mundial de los tipos específicos del VPH, dirige una investigación que a finales de año definirá el tipo de cepas específicas para las guatemaltecas infectadas con cáncer.  

Por otro lado, aún no se cuenta con información del tiempo real en que la vacuna protege, ni la reacción inmunológica de cobertura ante otros genotipos implicados en el desarrollo de cáncer y que las investigaciones actualmente están reportando.  Sin embargo, Merck sugiere repetir la dosis después de cuatro o cinco años.

Evita el contagio

Además de los beneficios de la vacuna, también debe considerarse la educación sexual para seguir previniendo el contagio.  Evitar las relaciones sexuales a temprana edad y practicar la monogamia son factores que ayudan a esta causa, comenta Giovanni Juárez Valladares, de la Asociación de Ginecología de la Infancia y la Adolescencia (ASOGIA).

En Guatemala esta enfermedad es la primera causa de muerte de cáncer en la mujer y, a nivel mundial, es el segundo más común después del de mama.  La OMS estima que en la actualidad más de dos millones de mujeres tienen cáncer cervical.  

Dosis

La FDA, entre sus parámetros propone aplicar la vacuna contra el VPH para niñas desde los nueve años de edad, hasta mujeres de 26.  Se recomienda administrarla en tres dosis que van de uno a seis meses.

Es primordial inmunizar a las mujeres antes del primer contacto sexual, porque después no se tendría el mismo resultado.  Los expertos advierten que la vacuna no evita que deba seguirse con la visita regular al ginecólogo para realizar el Papanicolaou, es decir, tomar pruebas del tejido uterino para encontrar anormalidades.  

Cuando te infectas con VPH

El cuello del útero o cervix se encuentra en la parte más baja del útero.  Una de cada 100 mujeres puede desarrollar una lesión cancerosa entre 7 y 15 años después de infectarse.

La medicina basada en la evidencia indica que la mayoría de las infecciones de HPV son transitorias, es decir, que el mismo cuerpo las elimina y sólo algunos de los genotipos del virus tienen la capacidad de desarrollar lesiones cancerosas.

El virus comienza en la superficie del cuello del útero y la prueba de Papanicolaou es la manera más segura de encontrar las lesiones precancerosas y someterse a tratamientos médicos apropiados.



Ingrid Reyes

Fuente: Luis Lombardi, ginecólogo y obstetra.  Erick Álvarez, miembro de la junta directiva de la asociación de papiloma virus humano y enfermedades asociadas, ASOGUA HPV.  Asesora médica Leslie de Navas, de Piensa, Liga Nacional Contra el Cáncer. www.pasalavozvph.org

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