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Luces que invitan a un descanso

enero - 2008

Un dormitorio con las condiciones perfectas para descansar requiere de una luz que te ayude a crear una atmósfera íntima, confortable y decorativa.  

Crear un ambiente agradable en la habitación depende de tu creatividad al distribuir de forma estratégica los focos y lámparas, además del tipo de luz que elijas para iluminar los espacios. Las luces bajas o suaves, por ejemplo, crean un ambiente íntimo y relajante; mientras las fuertes y brillantes proporcionan un efecto estimulante, por eso no son adecuadas para dejarlas cerca de la cama, lo mejor es colocarlas en un rincón destinado a la lectura.

Según texto del libro La iluminación, Editorial El Mueble, una forma sencilla de iluminar la alcoba es colocar una lámpara de mesa en la cómoda, dos apliques de pared u otras luces pequeñas en las mesitas de noche y una lámpara de pie junto a la butaca, ambas con reguladores de intensidad, para lograr el efecto escénico.


Cada luz en su lugar

De preferencia la iluminación del dormitorio debe ser cálida y acogedora.  Esto lo puedes lograr con el uso de lámparas de techo, o bien con apliques que dirijan la luz hacia determinadas áreas.

Las luces puntuales son excelentes para colocarlas cerca de la cama, pero deben tener una potencia entre 60 y 100 vatios, con el objetivo de iluminar de forma regular, aun cuando sean las únicas que estén encendidas dentro de la habitación.   Ese tipo de iluminación la puedes lograr por medio de bombillas incandescentes, las cuales suelen dar la apariencia de un ambiente cálido; y con lámparas de sobremesa que incluyan pantallas con materiales traslúcidos como la tela o el pergamino, o bien puedes empotrar pequeños flexos en la pared.

Si no cuentas con mesitas de noche o simplemente necesitas una iluminación puntual para leer, elige apliques de brazo extensible y con pantalla, porque son decorativos y proporcionan una luz puntal que no lastima la vista al momento de usarla para leer.   Otras opciones decorativas son los focos halógenos, porque pueden servirte para iluminar un cuadro o una repisa con adornos.  Por lo general, estas variedades se usan desde 50 vatios y van ubicadas en el techo, con un aplique o luces de riel.  En ambos casos se programan con un interruptor para encenderlas y apagarlas.

Los armarios y libreras, que son sectores de uso frecuente, necesitan tener luces específicas, las cuales debes ponerlas en puntos que eviten sombras y permitan distinguir los colores.  Opta por los apliques de pared u ojos de buey ubicados sobre el techo o en el interior.

No te olvides que los colores y materiales de los muros, pisos, cielos, cortinas y mobiliario también contribuyen a una mayor o menor armonía con la luz.   Los tonos cálidos combinan con cualquier tipo de iluminación.


Por Yeni Leiva

Fuente: Pablo Soza, decorador de interiores, Kalea. Paula de Molina, de Luz Total.  1,000 ideas prácticas para la decoración, Editorial Océano Guatemalteca. 

Ojo al iluminar

• Destina una luz para visualizar la totalidad del espacio al ingresar al recinto y antes de dirigirte a un lugar específico.
• Para el ambiente general considera la posibilidad de instalar una luminaria con pedestal que dirija la luz hacia abajo o arriba.
• Para leer en la cama usa lámparas con pantallas, brazos articulados y luz incandescente, esto permite ajustar la iluminación y no se refleja directamente sobre los libros.
• Si quieres reducir los contrastes fuertes de luz, instala focos de fondo sobre los cuadros que están en el respaldo de la cama.
• En dormitorios dobles pon un par de luminarias de cabecera con luz suave para lectura y así no molestar a quien pudiera estar durmiendo.
• Si optas por tener un televisor dentro del dormitorio mantén siempre una luz suave mientras lo tienes encendido.
• Evita un punto único de luz ubicado en el centro de un dormitorio, porque puede ser molesto al tratar de descansar.

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