Salud![]() |
La hermosura de las hojas de la suerte o millonaria, como se la conoce popularmente, se presta para decorar interiores. Si decides adoptarla en casa toma las precauciones necesarias, ya que es una planta tóxica.
El color de las manchas y las hojas son las cualidades que diferencian a la diversidad de especies que pertenecen a la familia de las diefembaquias. En general, su tallo firme llega a medir hasta un metro y se adaptan con facilidad a espacios cerrados e iluminados.
El uso de esta planta es famoso en la decoración, no sólo porque el clima de Guatemala permite que se desarrolle durante todo el año, sino por estar asociada a la superstición, debido a que se cree que al tenerla en los hogares atrae fortuna y dinero.
Aunque se desarrolla mejor en la sombra necesita de luz, pero nunca en forma directa, porque ésta podría dañarla. Es importante regarla por lo menos tres veces a la semana. En época de frío puede espaciarse más el riego, sobre todo cuando la temperatura baja a menos de 10 grados centígrados.
Un exceso de humedad, así como la falta de líquido y el frío pueden provocar que las hojas inferiores tomen un color amarillento y se marchiten.
Los especialistas recomiendan utilizar guantes siempre que tengas contacto directo con las hojas y el tallo, ya que la millonaria contiene ciertas sustancias tóxicas. Los niños y mascotas no deben tener acceso a esta planta, porque si manipulan la savia o la consumen pueden intoxicarse.
Por: Ingrid Reyes
Fuente: Dinorah de Erdmenger, de Vivero Arboreto. www.infojardin.com