SaludLos períodos menstruales pueden interrumpirse por diversas razones, a este fenómeno se le conoce como amenorrea. Si observas este trastorno consulta de inmediato a tu ginecólogo, ya que a largo plazo puedes llegar a presentar otras complicaciones.
Amenorrea es el trastorno que ocurre cuando la mujer deja de menstruar, y no solamente por un posible embarazo. José Antonio Hernández, de la Asociación de Ginecólogos de Guatemala, explica que la amenorrea no es una enfermedad, sino un síntoma.
Causas y signos
La clasificación de las amenorreas depende de su origen. Puede ocurrir por anomalías congénitas del aparato genital y por problemas de origen uterino, ovárico, hipofisiario, hipotalámico y por enfermedades endocrinas no ováricas.
Se asocian factores como estrés, trastornos endocrinos, uso de anticonceptivos orales o progestágenos inyectables, ciertos medicamentos y otros problemas de salud.
Además de no tener la menstruación, las mujeres que padecen este trastorno presentan síntomas propios, según la causa que lo esté provocando. “Por ejemplo, una paciente con hipotiroidismo o síndrome de ovario poliquístico puede presentar sobrepeso, voz ronca, hirsutismo (aumento del vello corporal), estrías abdominales”, explica Ana Griselda Quijada.
En mujeres muy delgadas también suele ocurrir amenorrea, como en deportistas y mujeres anoréxicas. Según explica el endocrinólogo colombiano Jorge Castillo, en un tratado sobre osteoporosis, el hecho de que muchas maratonistas dejen de menstruar se asocia con una reducción de la masa ósea en la columna lumbar, la cual se relaciona con la deficiencia de estrógenos.
Diagnóstico y tratamiento
Según Quijada, para poder tratar adecuadamente este problema debe iniciarse con un diagnóstico certero de parte de un ginecólogo, debido a la diversidad de causas existentes.
En el caso de la amenorrea primaria se valorará el estado general y nutricional, la relación peso-talla y las posibles alteraciones de otras glándulas (tiroides y suprarrenales). Además se examinará la presencia o ausencia de caracteres sexuales secundarios. En estos casos el tratamiento puede ser hormonal y también quirúrgico.
En el caso de la amenorrea secundaria debe empezarse descartando el embarazo, que suele ser la causa más frecuente. Los síntomas, una exploración física y el nivel de ciertas hormonas orientarán al médico hacia el diagnóstico correcto, recomendándose su tratamiento.
Según Julio Cintron Palma, del Centro Integral el Lago, las pacientes con desórdenes alimenticios recuperan la menstruación, dependiendo de cuán avanzado sea su estado de desnutrición, entre los tres o cuatro meses subsiguientes de haber iniciado el tratamiento. En el caso de las deportistas, sus ciclos vuelven a ser normales cuando los entrenamientos disminuyen, se controla el estrés y se gana peso. 
Consecuencias