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Existen algunas infecciones que se consideran infantiles. Pero no creas que estás libre de riesgos, pues en la edad adulta éstas son más agresivas.
Fiebre alta, dolor de cuerpo, posiblemente ronchas y, otras veces, dolor en el cuello y garganta. Esas señales encienden la alarma para indicar un posible cuadro de varicela, sarampión, rubéola o paperas, tanto en niños como en adultos.
Este grupo de infecciones tienen varios puntos en común: se producen por virus, sus manifestaciones son similares, y el riesgo de contagio es alto -se transmiten incluso antes de que aparezcan los síntomas-. Además, algunas veces son más peligrosas cuando aparecen en la edad adulta.
Por sus características parecidas deben ser diagnosticadas por un médico y requieren tratamiento sintomático para bajar la fiebre o quitar el dolor y la comezón. Es recomendable evitar rascarse, beber muchos líquidos, así como el reposo y aislamiento para evitar contagios, en especial entre otros niños y mujeres embarazadas.
¿Se curan en casa?
La gente recurre a remedios caseros, sobre todo a baños e infusiones refrescantes y naturales, porque se dice que se trata de “enfermedades calientes”. Estos no agravan la infección.
¿La vacuna evita que me enferme?
No. La inmunización activa las defensas del cuerpo y éstas desarrollan anticuerpos. Pero dependiendo del sistema inmunológico las infecciones podrían aparecer o repetirse, aunque con una menor intensidad.
¿Estas infecciones son peores en adolescentes y adultos?
Sí, porque a veces son más agresivas. La gravedad depende del estado de salud de cada persona. Las siguientes son algunas de esas complicaciones:
• La varicela puede infectar las mucosas, ojos, garganta, pulmones o provocar una encefalitis.
• El sarampión podría causar neumonía, encefalitis e infecciones en el oído.
• Cuando hay paperas, el virus puede provocar alteraciones en los testículos -orquitis-.
• La rubéola en una mujer embarazada es causa de aborto espontáneo o daños en el bebé.
• Infórmate acerca de las vacunas necesarias, en niños y adultos, y completa las dosis en el lapso recomendado.
• Los adolescentes y adultos que no fueron vacunados en su momento, necesitan consultar con un médico para verificar si les corresponde ser inmunizados.
• Ante cualquier síntoma de infección evita autodiagnosticarte y no te automediques.
• Las mujeres embarazadas deben tomar mayores precauciones para evitar el contagio.

Por Maria Reneé San José
Fuentes: Ana Lucrecia Romero, pediatra y neonatóloga. Thelma Hernández Morales, médica general. Manual Merck de Información Médica para el Hogar. OSF Healthcare www.osfhealthcare.com Kidshealth.com