Niños![]() |
Agresión o llanto excesivo, baja autoestima, uso de prendas inadecuadas, mala higiene, trastorno del lenguaje, chupeteo continuo, golpes con la cabeza, conducta destructiva o hiperactividad son algunas de las típicas manifestaciones en niños o niñas abusados por niñeras. Conoce las diferentes formas de agresión de las que pueden ser víctimas tus hijos y cómo reaccionar ante ello.
Cuando se habla de abusos a niños o niñas no se trata únicamente de los de carácter sexual, se incluyen diferentes formas de maltrato físico y psicológico, incluso la falta de cuidado o negligencia. De hecho, estos últimos son los más comunes por parte de las personas encargadas de su cuidado diario, y a los síntomas anteriores se suman moretones o abrasiones sobre cara, cuerpo, espalda o muslos, mordeduras humanas, lesiones oculares y hasta fracturas o roturas, explica Salvador Sanchinelli, médico pediatra.
Los más vulnerables a estos abusos son infantes que no tienen expresión verbal concisa, ya sean lactantes o con discapacidad mental; miembros de hogares desintegrados o hijos de padres cuyo horario de trabajo se prolonga por varias horas. Sonia Rodas, psicóloga de la Fiscalía de la Mujer y la Niñez Víctimas, agrega que también se observa una mayor tendencia de abusos infantiles en guarderías, aunque no se descartan los cometidos en el mismo hogar, en especial por empleadas domésticas.
De acuerdo con su experiencia clínica, cuando se sospecha de abuso sexual, la madre debe estar muy atenta con cambios como trastornos de sueño, temores nocturnos, pesadillas y llanto, que los niños o niñas toquen sus genitales de forma cumpulsiva o manifiesten depresión y consecuentemente ciertas enfermedades. En estos casos, una de las secuelas psicológicas podría ser la sexualización de los menores de edad, provocándoles confusión, compulsión o, por el contrario y a largo plazo, rechazo al sexo y al género opuesto, explica Rodas.
Las recomendaciones generales son evaluar la situación del niño o la niña al más insignificante cambio en su conducta y siempre creerle, pues el 99 por ciento de los casos son verídicos, afirma la psicóloga. Si se comprueba algún tipo de abuso, debe certificarse legalmente el daño provocado al niño o niña mediante el diagnóstico de un médico o psicólogo. Además, es importante presentar la denuncia en las oficinas correspondientes y dar a la víctima seguimiento médico, psicológico, familiar y espiritual, concluye Sanchinelli.
Por Alejandra Cardona
Fuentes: Salvador Sanchinelli, médico pediatra. Sonia Rodas, psicóloga de la Fiscalía de la Mujer y de la Niñez Víctimas.