Dos mujeres ante un gran reto

La transparencia y ética de sus acciones, el dominio de las leyes, la visión como ciudadanas y abogadas de los derechos humanos las ha llevado a cumplir varios objetivos en su carrera profesional.  Este año comenzaron un nuevo horizonte para el país luego de haber asumido el cargo de procuradoras adjuntas de derechos humanos.

Hilda Morales Trujillo y Claudia López David han empezado una carrera titánica en la Procuraduría de los Derechos Humanos, su primer objetivo fue hacer una limpieza física y luego estructural de la institución, para lograr armar un rompecabezas de trabajo profesional, coherente, ágil, transparente y ético, acoplado a las necesidades de la población y a la verdadera función de esta entidad, así lo dejaron ver las procuradoras durante la entrevista. 

Con un presupuesto de Q106 millones deberán estirar los billetes para fortalecer la institución y atender las demandas de la ciudadanía.  En especial porque se pretende crear más defensorías para atender diversas demandas específicas.

Además, teniendo en mente la importancia de las defensorías de la procuraduría, tendrán ahora otro método de trabajo para agilizar procesos y cubrir las necesidades de los grupos más vulnerables, bajo el mando de las nuevas responsables: Miriam Rodríguez de Celada, Defensora de la Niñez; y Miriam Domínguez, Defensora de la Mujer. 

Parte de las iniciativas que retomarán las procuradoras es trabajar en conjunto y no en forma aislada con las instituciones y organizaciones que comparten su mística en derechos humanos. 

Asimismo, han planificado implementar la Defensoría de la Salud, del Transporte Urbano y del consumidor, incluso el fortalecimiento de la Unidad de trata de personas para que también se convierta en defensoría.

En su agenda de trabajo también han incluido fortalecer las 34 auxiliaturas, analizar la infraestructura en donde laboran y cuáles son las rutas de las denuncias que se reciben, cómo operan y atienden a la población de las diversas comunidades, y con base en ese análisis tomarán decisiones y acciones para atender las necesidades.

Hemos empezado a reorganizar la procuraduría desde el punto de vista administrativo, funcional y sustantivo, para hacer vigente los derechos humanos de todos y todas”.  Hilda Morales Trujillo . Procuradora Adjunta de Derechos Humanos

Hilda Morales Trujillo

Es abogada en Ciencias Jurídicas y Sociales con un posgrado en Derecho Sindical y del Trabajo, y magíster en Derechos Humanos.  Activista e integrante de la Red de la no violencia contra la Mujer; ocupó el cargo de jefa del Departamento de Coordinación de la Unidad de Atención a la Víctima, del Ministerio Público, y actualmente asumió el nombramiento de Procuradora Adjunta II de la Procuraduría de los Derechos Humanos.

 “Tengo un enorme compromiso con la ciudadanía guatemalteca.  Si otros espacios se cierran para apoyar las gestiones de las personas cuando se han violentado sus derechos humanos, la procuraduría debe ser la institución de la esperanza, que responda cuando otros fallan, y es importante que esté presente y se haga visible”. 

Escribir prosa y poesía ha sido parte de su catarsis para liberar tensiones y mitigar el estrés que demanda ocupar estos cargos públicos, en especial en un tema tan delicado como son los derechos humanos.

Claudia López David

Es licenciada en Ciencias Jurídicas y Sociales, abogada y notaria y magíster en Derechos Humanos, integrante de la Asociación Abogados sin Fronteras, catedrática titular de la Universidad Rafael Landívar, miembro corresponsal de la Sociedad Cubana de Derecho Internacional, y actualmente es Procuradora Adjunta I de la Procuraduría de los Derechos Humanos. 

Asumir este puesto la conmovió, pero no por el hecho de la importancia del cargo, sino por la situación como encontró la institución, en especial por el hecho de encontrar casos sin resolver de 2007, “son gravísimas violaciones de los derechos humanos, ¡eso es un pecado!”, afirma.

“Creo que la procuraduría no se enfocó en lo primordial que es la resolución de los casos mismos: la persona pone la denuncia y a su vez se transforma en un caso a investigar en 30 días, pues existen plazos para que se cumpla”.

“Partiendo de lo que encontramos en la administración tratamos de ordenar la casa y eso nos está tomando tiempo.  Había personas laborando sin computadora, algunas traían sus máquinas e impresoras, hay demasiadas carencias y mucho personal, algunos haciendo el trabajo de muchos y ganando poco.  Encontramos en la nómina una lista de nombres de personas que no trabajan en la institución.   “Es un desafío contar con el personal adecuado, con el objetivo claro de sus funciones y que cuenten con los insumos básicos de trabajo”.

El esfuerzo que demanda el cargo como procuradora la obliga a seguir atendiendo su salud física y mental, incluyendo ciertas actividades de su agrado, como caminar, tomar baños de sol e impartir cátedra. 

Mi misión           

  • Mis trabajos siempre han sido en materia de derechos humanos, ahora he llegado a la más alta posición en esta materia.  Es un privilegio servir a esta institución que es tan noble.
  • Recuperar la procuraduría de los derechos humanos, para que cuando salgamos de acá esta institución trabaje de una manera más organizada, que más usuarios puedan acercarse a presentar sus denuncias y crean aún en esta institución.

Queremos agilizar los casos y dejar ese mismo proceso al momento de entregar el cargo.  Y si quedaran casos pendientes, que sean de uno o dos meses a lo sumo y no de años sin resolución”.  Claudia López  David / Procuradora Adjunta de Derechos Humanos 

Por Margarita Pacay


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