
No basta con tener un botiquín de emergencias en casa, el reto es saber utilizarlo. Así también en el amor existen medicamentos, técnicas y decisiones que se guardan para esos momentos de crisis y al aplicarlas son un salvavidas para los enamorados.
Dos seres que se unen buscan trascender.
No es un juego sencillo e incluye diversidad de aristas y negociaciones para permanecer en armonía sin que se rompa el delicado hilo del amor y la pasión.
Cada etapa que se atraviesa trae su propio regalo de experiencia y aprendizaje. Se empieza con un enamoramiento que supone una entrega incondicional llena de detalles y atracción física. Sin embargo, ese primer momento no es amor, aclara la psicóloga Karla Lemus, del Grupo Guatemalteco de Mujeres GGM.
“El amor en realidad es aquello que se vive en el diario vivir, el esfuerzo y trabajo que las dos personas ponen en su relación”, agrega Lemus. La primera crisis surge por el abandono de su vida individual al casarse o unirse, le sigue el nacimiento de los hijos, cuando los niños van a la escuela, la llegada a la adolescencia y el reencuentro con la pareja después de la partida de los hijos.
Aprobar cada nivel es un cúmulo de decisiones a veces no tan sencillas de tomar. En ese lapso el único error para los involucrados sería quedarse de brazos cruzados, porque los pequeños problemas sin resolver podrían convertirse en una infección severa que lleve a la muerte la relación, así asegura el escritor Walter Riso en su Manual para no morir de amor.
El nuevo reto de la vida en pareja requiere saber elegirla de acuerdo a las expectativas y compartir un proyecto de vida en común.
Tener claro el concepto de unión y permanencia, respetar la individualidad sin dejar de compartir como pareja, tener intereses en común, capacidad para afrontar los problemas, saber comunicarse y relacionarse”, Violeta Lara de Pineda, psicoterapeuta
Las personas que tienen personalidades y maneras de pensar rígidas, es decir resistentes al cambio, tienen un 42 por ciento más de posibilidades de reportar un alto nivel de conflicto en su relación de pareja. Eldridge 2001. Extraído del libro “Los 100 secretos de las parejas felices, Grupo Editorial Norma.
La primera dosis: comienza por cambiar el “Yo”
El psicólogo Juan Carlos Zetina manifiesta que la historia personal de cada uno y el subconsciente lleva a seleccionar a una pareja que pone el reto de encontrar virtudes y debilidades propias. “Es como un espejo que ayuda a mirar aquello no tan sencillo de percibir de nosotros mismos”, agrega.
Su teoría afirma que el otro tiene algo que activa recuerdos o situaciones de conflictos que regularmente se tienen con los padres, mientras se dio el proceso de crianza, así como otras heridas. Al sanarlas se tiene una mejor perspectiva que influye positivamente en la relación. Por ello es fundamental que cada uno comience por un ejercicio que los lleve a reflexionar con claridad quiénes son, cuáles son sus grandes temores, rencores y otros detalles que descubran las cargas que llevan dentro y trabajarlas por medio del perdón, agrega la orientadora Magda de Garrido, psicóloga y directora general de la Fundación para la Juventud y la Familia, Juvenfami.
Es una dinámica permanente de renovación, porque en el vivir matrimonial jamás se deja de aprender ni conocer la esencia propia así como la del cónyuge. Felipe de Jesús Ortega, consejero de parejas, dice que si bien es cierto que durante el trayecto surgen diversos obstáculos, el deseo de lograr la permanencia en armonía les permite sobrepasarlos y la gran pregunta es ¿qué estoy dispuesta a dar por la relación?
Aférrate al botiquín
Aunque no hay fórmulas mágicas para actuar frente a las crisis, sí existen ciertas acciones que ayudarán a mermar el conflicto. Violeta de Lara, psicoterapeuta, explica que todos tenemos habilidades y talentos que deben potencializarse para afrontar los problemas. Por ello es indispensable no perderlos de vista y utilizarlos en el momento apropiado.
La búsqueda de ayuda profesional psicoterapéutica es una actitud positiva por ambas partes en la resolución de problemas y conflictos conyugales.
1. En dosis diarias y sin faltaLa comunicación es sin duda un pilar para resolver las crisis. Lucrecia Castro de Polaseck, psicoterapeuta y consejera matrimonial, hace énfasis en que siempre que aparece un cambio en la rutina de la relación se genera algún tipo de crisis transitoria y leve. Sin embargo, se agudiza y se vuelve grave cuando provoca la ruptura de la comunicación, el trato y el diálogo dejan de existir o si la convivencia avanza a base de monosílabos.
Es necesario que sean asertivos con la comunicación, para así definir y aceptar el pensamiento de cada uno y respetarlo.
2. Una pastilla emocional para la toleranciaLas crisis de mayor trascendencia y que afectan a la relación son aquellas causadas por límites invisibles. Los temas son porque las discusiones se dan por celos, falta de libertad, amigos o familiares y manejo del dinero.
Para contrarrestarlas el consejero Felipe Ortega recomienda marcar los límites, eso significa que cada uno aprenda a respetar los derechos del otro y ambos se pongan de acuerdo para evitar la intervención de terceras personas.
3. El suero para mantenerseLas extensas jornadas de trabajo, los diversos compromisos y el agotamiento físico son muy peligrosos, especialmente en las parejas jóvenes que tratan de comenzar en una profesión o todavía están estudiando.
No traten de estudiar, de trabajar tiempo completo, de tener un bebé, de manejar a un niño pequeño, de hacer reparaciones en la casa y de comenzar un negocio, todo al mismo tiempo.
¡El único momento en que se ven es cuando están agotados! Es especialmente peligroso porque uno u otro vive profunda soledad lo cual da lugar al descontento y a la depresión. Deben reservar tiempo el uno para el otro si quieren mantener vivo su amor.
Cuando existe un desbalance entre el tiempo dedicado a las amistades y vida social se descuidan aspectos importantes de la vida en pareja. Es necesario definir ese espacio, pero sin debilitar o robarle el tiempo a la familia. Aléjense de la monotonía porque es la peor enemiga de las relaciones, hace perder el interés y deteriora los sentimientos. Para combatirla o evitarla es básico tener voluntad para lograr la permanencia.
4. ¡Llamadas de emergencia!El antídoto para disminuir una crisis es que ambos tengan el deseo de terminar el conflicto. Es indispensable focalizar la situación que genera el problema y no culpar a la persona. Se sugiere además cuidar de no caer en expresiones negativas y saber perdonar.
Piensa que tu pareja no es un enemigo sino un aliado, cómplice y compañero. Si las cosas se salen de control no duden ni por un instante en buscar apoyo emocional de un experto que los orientará para resolver sus conflictos.

El manejo ordenado de las finanzas también mejora las relaciones, por ello es importante que pongan en claro sus objetivos.
De Polaseck menciona que mejor paguen en efectivo por los artículos de consumo o no los compren. No gasten más de lo que pueden y mejor distribuyan sus fondos con sabiduría.
6. Purgante para las adiccionesEl abuso del alcohol y de otras sustancias químicas, así como los actos compulsivos hacia cualquier actividad son considerados asesinos, no solo de los matrimonios, sino también de las personas.
La búsqueda de ayuda es válida, los grupos de apoyo, la orientación psicológica y otras intervenciones profesionales son indispensables.
Si uno de los dos no cumple con sus roles se desencadena el conflicto y se manifiestan los desacuerdos. La clave para lograr la armonía está en establecer las responsabilidades que cada uno debe cumplir, respetarlas y atenderlas en tiempo y espacio. Si uno de los dos no aporta lo suficiente la relación se va a pique, agrega Zetina.
8. Cuidados delicados: infidelidad y desconfianzaLas crisis más graves y difíciles de superar son las originadas por la infidelidad y las mentiras.
Los expertos mencionan que en estos casos es necesario evaluar si vale la pena realizar intentos y esfuerzos para continuar o es más saludable disolver el matrimonio. En el primer caso ambos deberán realizar cambios profundos, aceptar que la relación será diferente y, posiblemente, lleve mucho tiempo lograr la estabilidad.
La comunicación y la convivencia son antídotos efectivos. No obstante, cuando se opta por el perdón para continuar con la relación, quien cometió el error debe dar garantías que permitan recobrar la confianza. Además hay que recurrir a la ayuda terapéutica.
9. Antioxidantes para evitar el cáncer de la indiferenciaRiso explica que los amores de “ni contigo ni sin ti” generan angustia. Cuando solo uno comunica y transmite afecto sin recibir respuesta se lesiona el amor.
Es básico corresponder al sentimiento, a veces funciona bien hacerlo con palabras, expresiones positivas, regalos o servicios. Lo esencial es mantener estrategias para lograr la adaptación emocional de ambos.
En general mantenerse en una relación en la que alguien dice amarte, pero no hace nada para demostrarlo es una manera de suicidio emocional que podría arrastrar incluso a la depresión.
0. Una curita para compartirNo se dejan de mencionar los cambios drásticos en la relación como el nacimiento de los hijos. La maternidad requiere de responsabilidades y es posible que las nuevas tareas impliquen ya no tener el mismo tiempo para la pareja.
En estos casos, Claudia C. Salguero, psicoterapeuta, recomienda resolverlo con el diálogo, explicándose qué le sucede a cada uno, comprendiendo el cambio inevitable, para que de a poco se adapten a la nueva situación.
La psicóloga Lemus también propone involucrar a la pareja en la mayoría de aspectos para que no se sienta fuera del círculo familiar. Sin duda el esfuerzo que ambos pongan en los momentos de dificultad es la diferencia entre salvar o no la relación. En sí, prestarse atención el uno al otro es vital en aquellos problemas importantes y es el primer paso para entender el punto de vista del otro.
Ideas para vitaminar la vida en parejaLa psicoterapeuta Violeta Lara de Pineda explica que para determinar la separación de la pareja debe realizarse un análisis profundo de sentimientos, para estar seguros, porque deben estar claros que esta ruptura conlleva dolor y otras complicaciones. La separación también puede darse de acuerdo a las circunstancias extremas de violencia y abuso familiar, contra la esposa y los hijos.
El psicólogo Juan Carlos Zetina propone un ejercicio básico para las relaciones amorosas. El reto es profundizar en nosotros mismos y por ello te recomendamos responder a conciencia estas preguntas. Tómate tu tiempo para elaborar esta encuesta y encuentra respuestas para los momentos de crisis. Invita a tu pareja también a reflexionar y compartan sus respuestas.
Píldoras para mejorar la comunicaciónBusca títulos y películas que ayuden a crecer en el amor propio y también a compartir la vida en pareja. Aquí te dejamos algunos de los más recomendados.
Manual para no morir de amor. El libro escrito por Walter Riso lleva a descubrir diferentes situaciones para tener una mejor orientación en el tema de las relaciones. También da conocer los pilares de las buenas relaciones con salud emocional.Por Ingrid Reyes y Yeni Leiva
Ilustración: Gerber Sarazúa
Fuentes: Felipe de Jesús Ortega, consejero matrimonial, teléfono (502) 2254-0192. Lucrecia Castro de Polaseck, psicoterapeuta y consejera matrimonial, teléfono (502) 2385-7601. Claudia C. Salguero, psicoterapeuta, teléfono (502) 2334-3825. Juan Carlos Zetina, psicólogo, teléfono (502) 4214-2697. Karla Lemus, psicóloga del Grupo Guatemalteco de Mujeres, teléfono (502) 5308-6448. Magda de Garrido, psicóloga y directora general de Juvenfami, teléfono (502) 2339-1652. Violeta Lara de Pineda, psicoterapeuta y especialista en logoterapia, ascendiendoaunavidaplena@gmail.com Manual para no morir de amor, de Walter Riso, Grupo Editorial Norma. Los 100 secretos de las parejas felices, Grupo Editorial Norma.
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