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¿Cómo encontrar el color adecuado?

Se trata de una de las pruebas preferidas de las revistas femeninas: la elección del tipo de color personal. Pero el asunto no es tan sencillo con las tonalidades.

Por Evelyn Steinbach (dpa)

“Probarse mucho ayuda a encontrar los colores y cortes correctos”, recomienda el analista de tendencias Carl Tillessen del Instituto Alemán de la Moda en Colonia.

Al contemplarse en el espejo, quien se refleja no solamente debe formularse la pregunta de si se trata de una prenda increíble, sino también de si efectivamente lo favorece. O sea, si realmente se ve más fresco y radiante que si no se la usara.

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En caso de dudas, bien puede consultarse a un experto o experta en colores y estilos. En una sesión de su workshop en la ciudad alemana de Colonia, Nicola Schmidt afirma por ejemplo: “Si usamos colores que no corresponden al matiz de la piel, la cara de repente se ve más pálida y manchada”.

Porque la piel bajo la superficie, afirma, resulta decisiva en la determinación del color. A diferencia del tono de piel, que se modifica con el sol, o el cabello, que también puede adquirir otro color, ese matiz permanece durante toda la vida.

Para encontrar los colores adecuados para cada individuo, Schmidt, al igual que muchos de sus colegas, utiliza la teoría del color de las cuatro estaciones. Esta clasificación se basa en el pintor y pedagogo del arte suizo Johannes Itten.

Itten investigó durante la década de 1920 qué efectos tienen los colores en los rasgos de las personas. La mayor diferencia se encuentra entre los tonos fríos (verano/invierno) y cálidos (primavera/otoño).

Si se trata de cálido o frío puede determinarse alternando una tela dorada o plateada bajo el mentón. Schmidt utiliza cuellos de color que se atan alrededor del cuello para cubrir el escote. 

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Cuando el cuello dorado le brinda un aspecto vital a la persona, entonces esta corresponde a primavera u otoño. Y si es el cuello plateado el que le da luminosidad, entonces la persona corresponde más bien a verano o invierno.

A la mayoría de los que participan en el workshop este mediodía se ajusta mejor el plateado. Esto tiene que ver con el tono de piel pálido, azulado o rosé. Pero esto no siempre es tan fácil de reconocer para el lego.

Y, continuando con los colores de las estaciones, a diferencia de lo que deja suponer el tipo de verano, armonizan con piel fría colores suaves como celeste, lila, menta o rosa.

Donde no es tan fácil de determinar por medio de los cuellos de colores, se añaden telas en otros tonos de verano. Tal vez la persona sea invierno: a esta se le recomiendan tonos más fuertes como rojo cereza, amarillo limón y verde esmeralda. Las combinaciones de blanco y negro también son posibles. 

Los colores de la primavera son tonalidades claras, como  albaricoque, verde lima o amarillo miel. Estos suelen favorecer a las personas de tez clara con un tono de piel cálido, amarillo dorado o melocotón.

La piel del tipo otoñal también es cálida y dorada. Se recomiendan tonos terrosos y cálidos como marrón chocolate o verde abeto, así como el rojo cobre brillante.

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Cada color modifica algo en el rostro y en el mejor de los casos se resaltan la tez, la boca y las mejillas o los ojos se vuelven más relucientes. Cada participante necesita al menos 20 minutos para determinar su tipo de color.

Una de las participantes del workshop se muestra decepcionada: hasta ahora siempre optaba por el naranja. Pero el grupo la clasificó como tipo de verano, o sea con colores pastel.

“Cuando los colores favoritos tienen un efecto más bien desventajoso sobre quien los viste, entonces bien puede utilizarlos en accesorios, como cinturones, cartera o zapatos”, recomienda Schmidt. Lo principal, indica, es que ese color que resulta poco ventajoso no se encuentre directamente debajo del rostro.

Para no cometer errores, muchas personas optan por ponerse vestimenta negra. “Esta traga la luz”, apunta el especialista en tendencias. “Por eso es muy adecuada para ocultar y parecer más delgados”.

Y Tillessen añade que además el negro puede causar un efecto misterioso e intelectual, porque desvía la atención del cuerpo y se concentra en la mente.

Pero también hay situaciones a las que no se adapta: “Negro en la conversación con un nuevo cliente es más bien desventajoso, porque da una sensación de mucha distancia”, asevera Schmidt. En tanto, agrega que pueden causar una sensación autoritaria colores de polaridades opuestas como negro y blanco. 

También otros colores tienen su connotación particular. “Por ejemplo el rojo tiene un efecto energético y poderoso, el blanco, muy cuidado, fresco y limpio, y el verde, natural y lógicamente cercano a la naturaleza”, explica Tillessen.

Quien quiera permitir más color, puede inclinarse hacia los tonos del azul. “Mucha gente puede usar turquesa o petróleo. A muchos centroeuropeos les queda bien un azul oscuro intenso”, indica Schmidt. Esto tiene que ver con que a muchos les sientan los tipos de color más fríos.

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“El azul vibrante es un color muy favorecedor, porque es el color complementario del naranja y por lo tanto también realza el naranja en nuestro tono de piel”, dice Tillessen. Esto tiene un efecto positivo en el color de nuestro rostro.

Colores desnudos, es decir, los tonos suaves como tierra, arena y crema, que se asemejan a las tonalidades de la carne, sólo les favorecen a unas pocas personas. El motivo: “Desde lejos, un pantalón ajustado literalmente parecen piernas y trasero desnudos”, asevera Schmidt.

Además, añade la experta, los colores desnudos sobre una piel clara hacen lucir aún más pálidas a las personas, así como rellenas, en tanto no sean escuálidas.

dpa