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El mundo creativo de Emilio Méndez

Conocido internacionalmente por su creatividad y buen gusto, este diseñador de moda cuenta sobre sus facetas como emprendedor, amante de la buena gastronomía y de las fiestas electrónicas.

De acuerdo con Emilio Méndez, la firma Saúl E. Méndez viste a un hombre de mundo con identidad, seguro de sí mismo, que disfruta la idea del cambio y ama su vida. Afirma que vestir bien no es cuestión de tener una fortuna, sino de tener ingenio y buen gusto al combinar las prendas. Por ello, como era de esperarse, su última colección primavera-verano 2011 estuvo marcada por innovación, elegancia y sofisticación, en un escenario que respeta el entorno natural (Campo de Luz, Chimaltenango). Su inspiración se debe a la libertad física y mental que disfruta y expresa por medio de algodones suaves y linos frescos, fibras hechas a mano con tintas naturales y tejidos reciclados. La paleta está marcada por tonos blanco, crema, kaki y azul marino, lo cual le da un descanso al negro.

Méndez se ha caracterizado por presentar sus pasarelas en lugares simbólicos del país, como lo hizo con la colección invierno 2010, inspirado en la ciudad vintage a partir del cambio trascendental de una de las avenidas más emblemáticas de la Ciudad de Guatemala: la Sexta Avenida de la Zona 1, ahora Paseo de la Sexta. Para la presentación de la colección primavera-verano 2010, Istmo Paraíso, eligió las Plazas del Gran Teatro Nacional Miguel Ángel Asturias. Guate Me Late es una fusión entre pasado y presente, tradición e innovación, presentada en la Plaza del Auditorio Juan Bautista Gutiérrez, de la Universidad Francisco Marroquín, en conjunto con la iniciativa del Museo Ixchel para impulsar el amor por el textil tradicional guatemalteco.

Carrera prometedora

Emilio Méndez es sinónimo de innovación. Desde niño su ojo crítico auguraba un futuro prometedor gracias a su poder analítico y buen sentido de la estética, potenciado con sus primeras visitas a las ferias textiles en Europa. Pese a que sus padres no querían que estudiara en el Viejo Continente, Méndez encontró la manera de hacerlo e introducirse en el mundo de la sastrería y el diseño en Londres.

Según Méndez, estar lejos lo hizo ‘descubrir el talento que ignoraba que poseía además de comprender que en el mundo existe gente con mucho potencial y que debe aprovechar mejor sus habilidades’. Al terminar sus estudios regresó a Guatemala con la idea de la transformación. Vivir afuera le dio la oportunidad de conocerse y entender que el miedo es el peor enemigo de la creatividad y que para sobresalir tenía que empezar con un cambio personal que debía proyectar a través de su imagen.

En 1988 inició la transformación de la tienda Saúl E. Méndez y pasó de ser una venta de casimires a confeccionar vestuario para hombres. El taller se ubicó en ese tiempo en la 16 Avenida de la Zona 1. Sin embargo, aunado con el tema de la moda, el diseñador empieza a promover las fiestas electrónicas privadas, las cuales aumentaron su popularidad y formaron una atmósfera que marcaba la diferencia, un estilo de vida distinto al que existía en esa época. Estos eventos dieron paso a la transformación y le brindaron una plataforma de credibilidad.

En 1994 Méndez se aventuró en el cambio de imagen de la empresa y abrió la primera tienda de ropa en Géminis 10, acompañada de un pequeño café y fue la sensación del momento pues no existía ningún concepto parecido. A partir de entonces no ha parado de trabajar y el número de tiendas ha crecido, a lo que también se suman los múltiples restaurantes con los cuales ha tenido la oportunidad de ampliar su público objetivo. No obstante, su trabajo no se limita a la ropa y la gastronomía, también ha sido el autor de iniciativas como GuateÁmala, 4º Norte y Fundación Crecer, todos con la finalidad de construir un mejor país. Méndez afirma que la clave del éxito es ‘no copiar ni imitar a nadie, sino ir siempre tras la transformación. Dejar fluir la inspiración y dejar a un lado los filtros que no nos dejan crecer’.

[‘La moda busca una transformación física, es un reflejo de la sociedad y habla muchísimo de lo que se está viviendo en determinado período a nivel macro y a nivel micro por medio de cómo se viste la persona. Uno puede leer muchos códigos, aun la gente que dice que no le interesa la moda está mandando mensaje’. Emilio Méndez ]

Por Brenda Enríquez