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Objetivo la calidad

Lizeth Monney de Montúfar y Beathris Girón son socias de una empresa que lleva más de cinco años capacitando y orientando a diversas compañías que desean alcanzar certificados de calidad o mantenerse en mejora continua. Su primer paso fue soñar, luego se arriesgaron a escalar peldaño por peldaño hasta lograr mantenerse donde están ahora: con nuevos proyectos y retos por vencer.

Ellas decidieron emprender su propio camino. No fue una decisión fácil, tenían que renunciar a sus trabajos y dejar de percibir un salario fijo para arriesgarse a obtener sus propios ingresos como consultoras. Eso significaba, además, competir con otras organizaciones que llevan décadas en el mercado guatemalteco.

Lizeth fue la primera en lanzarse a este desafío en 2002. Sus años de universitaria los dedicó también a ejercer como esposa y madre. En muchas ocasiones se levantó de madrugada para terminar sus proyectos académicos y tuvo que acordar con su esposo Herbert un plan de tareas domésticas para distribuir los quehaceres y mantener todo bajo control.

Cuando nació su tercer hijo ya tenía el título universitario de química bióloga, algunos diplomados y cursos de especialización, además de haber acumulado años de experiencia en su rama. Pensó en la necesidad de emprender su propio negocio para seguir dedicando buen tiempo a su familia. Sin embargo, su agenda ha estado repleta de actividades desde el primer mes cuando se sentó a plantear su proyecto, y debe ajustar el horario para compartir con los suyos.

En 2005 Lizeth y Beathris, esta última ingeniera química, se conocieron al estudiar la maestría en Sistemas de gestión con especialidad en inocuidad. Lizeth deseaba crecer en los servicios que ofrecía y su colega, experimentada en su profesión y con diversos cursos de capacitación y diplomados, pensaba en independizarse para compartir sus conocimientos. Así tomaron la decisión de aliarse y emprender una empresa mayor.
‘Cuando empezamos nuestro camino se acercaron personas a decirnos que no era buena idea, que en algunos meses no tendríamos ni un solo cliente y eso nos obligaría a regresar a nuestra vida anterior’, comenta Beathris. Aunque eso hizo que por momentos dudaran de su iniciativa se atrevieron a seguir adelante y ahora sus propuestas son aceptadas en el sector industrial, de alimentos y de servicios varios.

‘Con las capacitaciones buscamos que a corto plazo se logren cambios que mejoren el compromiso y la participación de hombres y mujeres que forman los diferentes equipos de trabajo’, explica Beathris. Pero hace la salvedad de que para tener procesos exitosos es indispensable que las cabezas de la organización estén convencidas de ello y motiven a sus colaboradores.

Las dos son fieles creyentes de que los sueños se pueden hacer realidad cuando una se esfuerza por alcanzarlos. Además insisten en la importancia del control de calidad, indispensable no solo a nivel empresarial, sino personal, ‘deben detectarse errores y encontrar acciones para evitarlos, es nuestro diario vivir’, concluyen las especialistas.

Un trabajo sin fronteras

En la era globalizada la certificación es un paso indispensable para ser competitivo en el ámbito internacional. Para ello las empresas se preparan e invierten en cambios, mejoran procesos y buscan convertirse en un aval de calidad para los productos y servicios. Es ahí donde entra el trabajo de Lizeth y Beathris, quienes están preparadas para orientar a las empresas interesadas que buscan crecer dentro del país o explorar nuevas fronteras.

Hasta ahora han compartido sus conocimientos con más de un centenar de empresas en los sectores industriales, de alimentos y servicios. Entre los servicios ofrecidos por estas profesionales están: capacitación en buenas prácticas de manufactura, análisis de peligros y puntos críticos de control de calidad. También tienen experiencia en implementaciones, inspecciones y auditorías en sistemas de gestión de calidad e inocuidad de alimentos. Trabajan en conjunto con un grupo de profesionales que ofrece asesoría en los campos de agronomía, diseño y desarrollo, química y microbiología.

¿Tu propia empresa?

Lizeth y Beathris comparten algunas ideas a mujeres que desean triunfar y abrirse campo al fundar su propia empresa:

  • Soñar siempre en grande para concluir proyectos de la misma dimensión.
  • Los límites para crecer solo están en la imaginación.
  • Meditar sobre cada acción que se vaya a tomar.
  • Ser puntuales y cumplir con los objetivos propuestos.
  • Siempre hacer un apartado en el presupuesto personal para capacitarse en las áreas donde se desee crecer.
  • No importa la edad, la oportunidad de independizarse siempre está presente.

Por Ingrid Reyes