blog

Consejos para elegir el labial adecuado a tu piel

Es importante saber cuál es el color más te favorece y cómo elegir entre mate o brillo.

Cuando pensamos en maquillaje lo primero que se nos viene a la mente es un lápiz labial. Agregar color a tus labios puede marcar una gran diferencia en la apariencia del rostro.

Un tono mal elegido puede destruir fácilmente toda tu imagen y por eso es importante elegir un color adecuado.

Te puede interesar: https://www.revistaamiga.com/remedios-para-tratar-las-unas-amarillas/

Determina tu tono de piel

El primer paso y muy importante es determinar qué tono de piel es el tuyo. Hay cuatro principales tonos que son: claro, medio, bronceado y oscuro.

Claro

Foto: Vogue

Medio

Foto: Vogue

Bronceado

Oscuro

Foto: Vogue

Determina la matiz de tu piel

Conocer el matiz de tu piel definitivamente será una gran ayuda para guiarte a la hora de maquillarte. Básicamente, hay 3 tipos: frío, cálido y neutro.

Matices fríos: piel clara o suave – mate suave o nude; piel media – tonos rosados ​​o arándanos; piel bronceada u oscura- rubí o tonos color vino.

Matices cálidos: piel regular o clara – rosa pálido o nude; tono de piel medio, bronceado u oscuro – tonos cobre o bronce.

Neutros: Una amplia paleta de colores, todos los tonos fríos y cálidos.

Te puede interesar: https://www.revistaamiga.com/como-hacer-que-dure-el-maquillaje/

La forma de los labios

Labios ​​superiores gruesos: lápiz brillante en el labio inferior y un tono ligeramente más oscuro pero del mismo color en el superior.

Labios gruesos ​​inferiores: cualquier color que se adapte a tu tono y un poco de nude justo en el centro del labio superior.

Labios asimétricos: Debes utilizar un tono similar al del lápiz con que vas a delinear tus labios.

Tamaño de los labios

  • Labios delgados: evita utilizar colores oscuros y llamativos, solo harán que tus labios se vean mucho más delgados. Intenta recurrir a los labiales cremosos o brillantes.
  • Labios rellenitos: Debes evitar los tonos demasiado fuertes o brillantes, y las texturas demasiado llamativas.

Fuente: GenialGuru/Vogue