blog

Las frutas, grandes aliadas cuando se quiere “picar algo dulce”

Seamos sinceros: casi nadie come solo una barrita de chocolate. Por lo general, después de una, viene otra, y otra más… y rápidamente aparece también la culpa.

Por: DPA

 Sobre todo si se devora un chocolate entero en poco tiempo. Sin embargo, los expertos en nutrición están seguros de algo: es posible engañar al estómago y optar por alternativas más saludables.

Por supuesto que eso es más fácil en el verano, cuando se pueden comprar distintos tipos de frutas y bayas en las tiendas o cultivarlas en el jardín. “Esto permite sacarse las ganas de comer algo dulce sin ingerir mucho azúcar y consumir a la vez nutrientes valiosos”, dice el médico nutricionista alemán Matthias Riedl.

Las fresas (o frutillas), por ejemplo, puntúan alto con muchas vitaminas y minerales, ya que 100 gramos de estas pequeñas frutas rojas contienen más vitamina C que los limones o las naranjas. También tienen ácido fólico, vitamina B1 y vitamina K. Y entre sus minerales se cuentan zinc, cobre y manganeso. 

Te puede interesar: https://www.revistaamiga.com/cuatro-recetas-rapidas-de-bowls-para-desayunar-y-para-bajar-de-peso/

Otro punto a favor es que, a pesar de su sabor dulce, estas pequeñas bombas vitamínicas no solo contienen poco azúcar, sino también pocas calorías: alrededor de 32 cada 100 gramos.

“Las fresas también aportan sustancias vegetales secundarias que son ventajosas para el cuerpo”, explica Susanne Umbach, de la central de consumidores del estado federado alemán de Renania-Palatinado.

Análisis de laboratorio demostraron que este tipo de sustancias vegetales secundarias matan gérmenes y tienen un efecto antiinflamatorio. Según el Centro Federal de Nutrición de Alemania, las sustancias presentes en las fresas ayudan a prevenir las enfermedades cardiovasculares y también determinados tipos de cáncer.

Los arándanos también tienen poco azúcar y aportan comparativamente mucha vitamina E y manganeso. Su alto contenido de antocianina hace que tengan un efecto protector de las células del cuerpo humano y también reductor del estrés.

Por su parte, las grosellas o uvas espinosas son beneficiosas para el cabello y las uñas y no solo por su alto contenido de silicio. En tanto, las grosellas rojas y negras contienen mucha vitamina C, al igual que las fresas. “Esto vale sobre todo para las grosellas negras o casis”, acota la asesora en nutrición Umbach.

La sandía aporta apenas 37 calorías cada 100 gramos, mientras que el melón 54. Pero comer estas frutas no solo es tentador por su baja cantidad de calorías: entre otras cosas, tienen un alto contenido de vitamina C, mientras que la sandía incluye sustancias vegetales secundarias.

Por si fuera poco, los melones son “ideales para calmar la sed”, dice Riedl, ya que, en promedio, contienen hasta un 95 por ciento de agua en promedio.

Otro snack ideal son las guindas, con minerales como hierro, calcio y manganeso, y que además son auténticas bombas de vitaminas. Lo mismo corre para los melocotones (duraznos).

Te puede interesar: https://www.revistaamiga.com/mitos-y-verdades-de-hacer-ejercicio-y-bajar-de-peso/

Sin embargo, hay frutas que pueden y deben disfrutarse, pero con cierta moderación, debido a su alto contenido de azúcar. “Las bananas y uvas, por ejemplo”, señala Umbach.

Además, un alto contenido de fructosa puede causar molestias en el aparato gastrointestinal. “También recarga mucho el hígado”, explica el médico nutricionista Matthias Riedl. Se corre el riesgo de que el órgano, que de la fructosa produce grasas, acumule grasa. Y un hígado graso aumenta el riesgo de enfermar de diabetes mellitus.

Unos trozos de manzana también pueden ser un buen reemplazo para no estar comiendo chocolate todo el tiempo. Idealmente, el snack saludable debería consistir en una mezcla de trozos de frutas y verduras. Dependiendo de la temporada, hay varias verduras que se adaptan como snack, como por ejemplo los rabanitos o el pimiento o chile banana.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que abjurar completamente del chocolate tampoco es bueno. “El chocolate es un alimento para el alma y hace bien disfrutarlo. Pero, idealmente, en pequeñas cantidades”, opina Susanne Umbach como asesora en nutrición.

Y si, a pesar de todo, uno quiere tener siempre algo de chocolate a mano, un buen consejo es no comprar de más cuando se hacen las compras. “No se puede comer lo que no se tiene en casa”, añade.

dpa